domingo, 12 de julio de 2009

Olympus Marathon


Climatología cambiante, principalmente en las zonas altas de la montaña, con periodos de niebla y chaparrones a cola de pelotón, fue la tónica de la jornada alpina.

A la 6:05 h, cuando el primer rayo de sol rompe el horizonte arranca el maratón desde las ruinas de la ciudad sagrada de Dion (3 m). Por delante los corredores deben de trepar por la falda de la montaña hasta alcanzar la travesía, salpicada de neveros, del Trono de Zeus a 2.780 metros, un impresionante anfiteatro alpino colgado del vacío a pocos metros de la cumbre del Monte Olimpo. Desde de aquí un largo descenso, primero por pedreras y luego por senderos escalonados, además de continuos repechos en los diez kilómetros finales, desemboca en el pintoresco pueblo de Litohoro (300 m).

Durante los primeros 21 kilómetros de dura subida al punto más alto del recorrido la carrera fue un continuo mano a mano entre Jessed (convocado para la Selección Española a los próximos Campeonatos de Europa de Skyrunning) y el mejor corredor de montaña griego, Nikolaos Kalofyris. Tras cruzar los últimos neveros, el catalán tomo la cabeza en el descenso y fue abriendo hueco tanto en los tramos técnicos de pedrera glaciar como en los tramos de infinitos escalones y repechos que jalonan el aéreo desfiladero que desemboca en las calles de Litohoro. Primer y segundo lugar ya tenían nombre. El tercer puesto lo compartieron los ultrafondistas Sebastien Chaigneau, francés, y Dachhiri Dawa Sherpa, nepalí, quienes entraron juntos de la mano. Es de destacar que el francés corrió con un brazalete negro en homenaje a los tres corredores franceses que una semana antes murieron de hipotermia en una carrera en los Alpes marítimos.

La lucha de las atletas en la montaña de Zeus, al igual que sucedió en la anterior edición, estuvo liderada de principio a fin por la gran corredora francesa Corinne Favre, mientras que la segunda plaza del podio se la adjudico la atleta griega Irena Maliborska a pocos segundos de su compatriota Natalia Papounidou.

Muestra de la dureza de la prueba griega lo atestigua que sólo fueran cuatro los corredores que lograron bajar de las 5:00 h, ocho de las 5:30 h, 27 de las 6:00 h y 87 de las 7:00 h. Además de Jessed, el Olympus Marathon contó con la presencia de otros tres corredores españoles, el también catalán Gerard Regí y los madrileños “sin fronteras” Juan Antonio Alegre ‘Chinotto’ (corrió lesionado tras su tercer puesto en el Maratón Alpino Madrileño el domingo anterior) y Miguel Caselles. Los cuatro coincidieron en afirmar que el Olympus Marathon es un gran maratón de montaña excelentemente organizado.

Con sólo seis años de existencia el Olympus Marathon ha alcanzado un nivel organizativo difícilmente superable. Trescientas personas entre voluntarios y equipo organizador han conseguido llevar al Olympus Marathon a lo más alto del calendario internacional de maratones alpinos.

En pocos lugares los espectadores jalonan el paso de los corredores animando con tanta vehemencia como en esta montaña. Por si fuera poco emocionante el ambiente generado al pisar las calles de Litohoro tras cruzar la montaña de lado a lado, una rama de olivo es entregada a cada corredor antes de cruzar la línea de Meta.

Desde luego el Olympus Marathon es el maratón de las tres emes: mitológico, místico y memorable.

Fuente:http://www.barrabes.com
Fecha:07/07/2009

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